13 de mai de 2007

Catorce de Maio


O catorce de maio de 1948, cumprindo a resolución das Nacións Unidas que establecía un Estado para o pobo xudeo e outro para o pobo árabe, David Ben Gurion proclamou o nacemento do moderno Estado de Israel, culminando así un proceso milenario de retorno á patria. Cumpríase, así, o antiquísimo soño da nación hebrea de retornar á terra da que noutrora foron expulsados, e na que, a través das aliás, foran pouco a pouco retornando. Logo de fracasar os seus intentos de integración, e apenas catro anos despois de que os europeos intentásemso exterminalos, os xudeos dispuñanse a loitar polo único anaco de terra onde poderían vivir en paz, sen acosos nin guetos.

A salomónica decisión das Nacións Unidas, que dividía a rexión á metade, foi boicoteada pola Liga Árabe, disposta a aceptar só as resolucións que lle favorecesen. Froito desa atitude comenzou o conflicto máis lonxevo da actualidade.

Sen embargo, no imaxinario colectivo (onde se mestura o antisemitismo de toda a vida, só que agora na esquerda, co sensacionalismo dos medios e os intereses dos Estados árabes), a culpa (a vella culpa!) é dos xudeos, e ademáis éo en exclusividade. Claro que sí! Se un xudeo xa é sospeitoso, qué se pode esperar dun país cheo deles?

Coma adoitan a decir os israelíes, "eles atácannos, nós defendémonos, e o mundo acúsanos de agredilos". Non hai accións bóas ou malas; hai bós e hai malos, e os papeis xa hai tempo que foron asignados. Nin se atende á Historia, nin ós datos, nin ás atitudes, só ós prexuízos. Especialmente sangrante é, tendo en conta o uso capcioso que se fai das cifras de refuxiados palestinos, que se omita o éxodo xudeo cara o oeste; ese non existeu, o único que conta é o árabe. Nunca veremos unha reportaxe sobre eles en EL PAIS.

Por iso, dende este blogue, vaia a miña felicitación ó pobo de Israel no día da súa Independencia, agardando polo pronto nacemento do tan ansiado Estado palestino, que contribúa a normaliza-la situación de crise na que, dende hai máis de medio século, vive a terra máis codiciada.

20 comentários:

Anônimo disse...

¿Por qué me persigue Israel?

Azmi Bishara

Soy un palestino de Nazaret, un ciudadano de Israel y, hasta el mes pasado, era miembro del parlamento israelí.

Pero ahora, en un giro irónico reminiscencia del asunto Dreyfuss en Francia –por el cual un judío francés fue acusado de deslealtad al estado-, el gobierno de Israel me está acusando de haber ayudado al enemigo durante la fracasada guerra de Israel contra el Líbano en el mes de julio del pasado año.

Al parecer, la policía israelí sospecha que pasé información a un agente extranjero y que recibí dinero a cambio. Bajo la ley israelí, cualquiera –un periodista o un amigo personal- puede ser definido como “agente del extranjero” por el aparato de seguridad israelí. Tales acusaciones pueden condenarte a cadena perpetua e incluso a pena de muerte.

Las alegaciones son ridículas. Ni que decir tiene que Hizbollah –el enemigo israelí en Líbano- ha reunido de forma independiente más información de seguridad sobre Israel que ningún miembro árabe de la Knesset podría posiblemente haberle proporcionado. Además, a diferencia de los que están en el parlamento israelí que se han visto implicados en actos de violencia, yo nunca he usado la violencia ni he participado en guerras. En contraste, mis herramientas son la persuasión y el uso de la palabra en libros, artículos y discursos.

Esas falsas acusaciones, que rechazo y niego con toda firmeza, constituyen sólo el último de una serie de intentos de silenciarme a mí y a otros que están implicados en la lucha de los ciudadanos árabes palestinos de Israel para vivir en un estado que acoja a todos sus ciudadanos, no uno que garantice derechos y privilegios a los judíos y se los niegue a los no judíos.

En 1948, cuando se estableció Israel, más de 700.000 palestinos fueron expulsados o huyeron atemorizados. Mi familia estaba entre la minoría que escapó a ese destino, permaneciendo sobre la tierra donde habían vivido siempre. El estado israelí, establecido exclusivamente para judíos, se embarcó inmediatamente en la tarea de convertirnos en extranjeros en nuestro propio país.

Durante los primeros dieciocho años de estatalidad israelí, nosotros, como ciudadanos israelíes, vivimos bajo leyes militares con normas de paso que controlaban todos nuestros movimientos. Y tuvimos que contemplar cómo surgían las ciudades israelíes judías sobre nuestros destruidos pueblos palestinos.

Hoy formamos el 20% de la población de Israel. No bebemos agua en fuentes separadas ni nos sentamos en la parte de atrás de los autobuses. Votamos y podemos servir en el parlamento. Pero nos vemos obligados a enfrentar discriminación legal, institucional e informal en todas las facetas de nuestras vidas.

Más de 20 leyes israelíes privilegian de forma explícita a los judíos de los no judíos. La Ley de Retorno, por ejemplo, garantiza la ciudadanía automática a los judíos de cualquier parte del mundo. Sin embargo, a los refugiados palestinos se les niega el derecho a regresar al país del que fueron forzados a marcharse en 1948. La Ley Básica de la Dignidad y la Libertad Humanas –la “Carta de Derechos” de Israel- define al estado como “judío” en vez de un estado para todos sus ciudadanos. De esa forma, Israel es más un estado para los judíos que vivan en Los Angeles o en París que para sus palestinos nativos.

Israel se define a si mismo como un estado de un grupo religioso particular. Cualquiera que esté comprometido con la democracia admitirá fácilmente que una ciudadanía en igualdad no puede existir en condiciones tales.

La mayor parte de nuestros niños asisten a colegios no sólo separados sino desiguales. Según recientes encuestas, las dos terceras partes de judíos israelíes rechazarían vivir cerca de un árabe y casi la mitad no permitirían que un palestino entrara en sus hogares.

Es verdad que he levantado ampollas en Israel. Además de hablar de los temas anteriores también he defendido el derecho del pueblo libanés, y el del palestino en Cisjordania y en la Franja de Gaza, a resistir la ocupación militar ilegal de Israel. No considero enemigos a quienes luchan por la libertad.

Esto puede molestar a los israelíes judíos, pero no pueden negarnos nuestra historia e identidad al igual que no podemos negar los lazos que les unen al mundo judío. Después de todo, no fuimos nosotros, sino los judíos israelíes, quienes inmigraron a esta tierra. Se puede pedir a los inmigrantes que dejen su anterior identidad a cambio de una ciudadanía en igualdad, pero nosotros no somos inmigrantes.

Durante mis años en la Knesset, el fiscal general me acusó de manifestar mis opiniones políticas (las acusaciones fueron desestimadas), presionó para que mi inmunidad parlamentaria fuera revocada y buscó sin éxito descalificar a mi partido político para que no pudiera participar en las elecciones, todo ello porque creo que Israel debería ser un estado para todos sus ciudadanos y porque he hablado en contra de la ocupación militar israelí. El pasado año, el miembro del gabinete Avigdor Lieberman –un inmigrante de Moldavia- declaró que los ciudadanos palestinos de Israel “no tienen sitio aquí”, que deberíamos “coger nuestros bultos y perdernos”. Después de reunirme con un dirigente de Hamas de la Autoridad Palestina, Lieberman pidió mi ejecución.

Las autoridades israelíes están tratando de intimidar no sólo a mí sino a todos los ciudadanos palestinos de Israel. Pero no lo van a conseguir. No nos van a hacer inclinar la cabeza en vasallaje permanente en la tierra de nuestros antecesores ni van a amputar nuestros vínculos naturales con el mundo árabe. Nuestros dirigentes comunitarios se reunieron recientemente para publicar un anteproyecto para un estado libre de discriminaciones étnicas y religiosas en todas las esferas. Si volviéramos ahora atrás en nuestro sendero hacia la libertad, condenaríamos a las futuras generaciones a la misma discriminación que hemos enfrentado durante seis décadas.

Los estadounidenses conocen por nuestra propia historia de discriminación institucional las tácticas que se utilizaron contra los dirigentes de los derechos civiles. Estas tácticas incluyen pinchazos telefónicos, vigilancia policial, deslegitimación política y criminalización de la disensión mediante falsas acusaciones. Israel continúa utilizando esas tácticas en una época en la que el mundo no las tolera ya por ser incompatibles con la democracia.

¿Por qué entonces el gobierno de EEUU continúa dando un apoyo total a un país cuyas instituciones e identidad se basan en la discriminación étnica y religiosa que victimiza a sus propios ciudadanos?

Julicheiro disse...

Que porqué o persigue Israel? A ver,... déixeme pensar,... igual é porque está acusado de suministrarlle información a Hezbolá durante a Guerra do Líbano.

Que fascistas son os hebreos! Só porque sospeiten que contribuístes a que mataran a centos dos seus cidadáns xa che montan un xuízo! Ademáis, nunha teocracia sen garantías xudiciáis coma é o Estado de Israel, está claro que o tribunal de Petaj Tikva vai a condealo sen motivos.

En fin, espero que os deputados hebreos no parlamento do Líbano se pronuncien en contra de este ultraxe...

Anônimo disse...

Israel continúa torturando amparada por el silencio cómplice de los “civilizados”

Comité Democrático Palestino - Chile / 11 de Mayo del 2007Fuente: Fuentes: Terra, Diario 20 Minutos,

AFP Los servicios israelíes de seguridad interior (Shin Beth) utilizan "tortura" contra los prisioneros palestinos, según un informe de varias organizaciones israelíes de defensa de los derechos humanos publicado este domingo.

El documento del B'Tselem (centro de Información israelí para los derechos humanos en los territorios ocupados) y el Centro para la Defensa de las Personas, está fundado en el testimonio de 73 palestinos de Cisjordania interrogados por el Shin Beth entre julio de 2005 y enero de 2006.

Según el documento, en el momento de su detención, los prisioneros son golpeados y humillados para "ablandarlos", es decir debilitarlos física y psicológicamente, antes que el Shin Beth los interrogue.

Durante los interrogatorios, que según los testigos duran como promedio 35 días, los detenidos son aislados totalmente del mundo en células inmundas, perturbados en su sueño, mal alimentados, humillados y atados en posturas dolorosas.

En algunos casos, los métodos son aún más duros, según el informe.

"Los detenidos son privados de sueño, duramente golpeados, esposados hasta el punto de sangrar y obligados a mantenerse en posiciones muy dolorosas", agrega el informe.

"Esas medidas están definidas como tortura por el derecho internacional", agrega el informe.

Actualmente hay más de 11.000 palestinos prisioneros de Israel.


El terrible listado de vejaciones, en esta nación a la que Occidente ha atribuido siempre el rol de”faro moral” de Oriente Próximo, es la siguiente. Cada una de ellas prohibida por el derecho internacional.

1. Impedir a los prisioneros conciliar el sueño durante 24 horas.

2. Palizas "en seco".

3. Confinamiento en solitario, sin posibilidad alguna de recibir la asistencia de un letrado o del Comité Internacional de la Cruz Roja.

4. La detención de familiares como medio de coerción.

5. La obligación a permanecer en posiciones sumamente dolorosas como la "rana" o "la banana".

6. La vejación constante: insultos, escupitajos, amenazas de muerte, exploraciones físicas de detenidos a los que se les obliga a permanecer desnudos.

La investigación llevada a cabo por B’Tselem, demuestra que estas prácticas han sido aplicadas de forma rutinaria, abierta, ante numerosos testigos.

Algunos de los testimonios en el informe resultan desgarradores. Un detenido, mencionado como AZ, de 29 años de edad, dice que se lo obligó a colocarse en un banco con las piernas y las manos esposadas, con la espalda en flexión, en lo que se conoce como la posición de la "banana". Usando cadenas, los guardias hebreos tiraron de su cuerpo hasta que el prisionero perdió el conocimiento.

Esta denuncias sobre torturas se suman a las que hizo B’Tselem el año pasado sobre el uso de civiles palestinos como "escudos humanos" durante los combates o en la toma de edificios. Durante los meses que estuve en la región en 2006 pude recoger numerosos testimonios de estas prácticas que incluyo en mi próximo libro Llueve sobre Gaza, que finalmente será publicado el día 22 de este mes.

Una vez más los militares israelíes se han dado el lujo de contravenir una decisión de la Corte Suprema que el 6 de octubre de 2005 declaró que el uso de escudos humanos es ilegal, respondiendo a la petición presentada por siete asociaciones de derechos humanos en el año 2002.

Anônimo disse...

O que fas neste blogue si que é "apoloxía do terrorismo":

Isto é o que celebrades os Sionistas:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=50831

Chi´mpín disse...

......Nunca veremos unha reportaxe sobre eles en EL PAIS."


EL PAIS
12/05/07 CULTURA/Babelia
REPORTAJE: Lisa Appignanesi
"La distancia y la ironía son necesarias para exponer los hechos sin artificio"

Hai que ler máis a prensa. E ser menos vitimas.

Anônimo disse...

como galega, e unha das poucas que así pensa (resultados electorais cantan) quero para a miña nación a súa autodeterminación. Un Estado galego. Como galega, neste 14 de maio, os meus parabéns ao pobo de Israel.

Anônimo disse...

O anónimo do 5/14/2007
dijo...
Israel continúa torturando amparada por el silencio cómplice de los “civilizados”......

Yo le digo que por suerte y después de la tortura, quedan vivos y pueden hablar y hasta denunciar todo....

En cambio los palestinos secuestran a militares israelíes, en territorio de Israel, y no sabemos si los torturan o no, si están vivos o no ...eso sí los palestinos respetan las leyes de la guerra...cuando es para ellos pero para los otros, nada .

Con esto quiero aclarar que NO defiende la tortura, solamento constato una realidad histórica: la tortura es resultado de las guerras, llámense mundiales, regionales, antifascistas, de liberación nacional...

Paremos la guerra, y pararemos la tortura.
Y para finalizar, esta guerra la iniciaron los árabes-palestinos en 1948. ASÍ DE CLARO. Pero para algunos empezó en 1967 o en el 2000. Aunque a veces pienso que da igual. El problema de los árabe-palestinos es su irracionalidad, su envidia de occidente, su odio eterno a los perros infieles.
Marx escribió que " la religión es el opio de los pueblos ". A esto le agregaría que " el marxismo es el opio de los intelectuales pro-palestinos "

Chimpín disse...

......Yo le digo que por suerte y después de la tortura, quedan vivos y pueden hablar y hasta denunciar todo....


Esta afirmación define perfectamente o sionismo.
¡¡¡TORTURADORES!!!

Anônimo disse...

En 1948, máis de 700.000 palestinos foron expulsados dos seus pobos polo exército israelí. Os colonos chegaron para ocupar a terra da que se expulsou aos palestinos da "Nakba" (a catástrofe). Querían un Estado étnicamente puro. Non o conseguiron e os descendientes dos palestinos que se negaron a abandonar os seus pobos no 48 representan hoxe o 20% da poboación israelí. O réxime de apartheid baixo o cal manténselles non poderá durar sempre. E os descendientes daqueles primeiros refuxiados seguen en Líbano, Siria e Jordania, esperando volver a casa. Son xa máis de tres millóns.

cossimo disse...

Por favor, deixe de falar en nome dos israelíes e en nome do povo xudeo. Vostede identifica unha determinada ideoloxía (perniciosa para moitos cidadáns daquel país e daquela comunidade) e unhas determinadas políticas (homicidas para outros tantos) con todo un colectivo; unha actitude tipicamente nacionalista, por outra parte. Xa sei que probablemente, vostede os considerará individuos desprezables víctimas do auto-odio pero xentes como Nurit Peled-Elhanan (que perdeu a súa filla nun atentado suicida), Michael Warchawski, Tanya Reinhart, Norman Filkenstein, Anarchists against the wall, Jewish Conscience ou Jews against the occupation (entre outros moitos) califican a Israel de estado racista, antidemocrático e agresor. Espero que vostede non lles negará polo menos, a condición de xudeos

santiagués disse...

É simpático que fagas referencia a data do 14 de maio como un cumprimento das resulucións das nacions unidas por parte de Israel.
E digo simpático por non dicir perverso, que como xustificacións recurras ás resolucions.
Israel experta en pasarse as resolucions por debaixo.......

Entendo que non é doado, xustificar esta celebración,...en fin, con pobres argumento calas a túa conciencia.

Julicheiro disse...

Antes que nada quero aclarar, e para quen non o crea, haí están os post antigos para consultar, que dende este blogue nunca se fixo nin fará apoloxía da tortura. Parece mentira ter que aclaralo, pero como vexo que é un tema no que se está a insistir, mellor será que o diga. Reto a calquera que diga que eu defendo esa clase de cousas a que poña un só texto meu onde se xustifique.

Agora vou ós comentarios.

Con respecto ó anónimo que di que fago apoloxía do terrorismo, lin o artigo de rebelion.org que indica e atopei perolas coma estas: "Israel es la continuación del etnocentrismo europeo, machista, racial y colonial." (e hortera, faltoulle decir), e fantasías coma esta: "Antes de 1920, ya el pueblo palestino se encontraba luchando por su independencia contra el declinante Imperio Turco Otomano".

Se quere falar en serio da realidade de Oriente Medio, daquela pase cando queira, pero se ó que ven é a botar consignas de manifestación, sacadas de páxinas que serven para atopar consignas de manifestación, daquela aforre o seu tempo (e non mo faga perder a min).

E isto non significa que non sexa consciente da desoladora situación que viveu o pobo palestino; o que digo é que se os Estados árabes colindantes non invadisen Israel ó día seguinte de ser proclamado, nunca se tería producido esa guerra (detestable, coma todas), nin as aberracións que se produciron por unha parte ou pola outra.

Pode que o exemplo lle pareza forzado, pero creo que neste caso pode valer: eu podo sentir mágoa polas vítimas na Guerra Civil do bando franquista, pero iso non cambia o feito de que a guerra foi provocada por un golpe de Estado promovido por ese bando (e, por suposto, con isto non quero dicir que todolos que loitaran no bando nacional foran crueis asasinos, a maioría da xente non puido elexir o bando no que loitar). É moi ruín, unha vez que ti comenzas unha guerra, acusar ó bando agredido de que se defenda con violencia. Pareceme a min que hai moita xente que defende o pacifismo segundo quén sexa o agresor e quen o agredido.

Con respecto a Chimpín; no post falo claramente do éxodo xudeo de países árabes do ano 48, e vostede enlázame a unha nova sobre unha refuxiada polaca que escapa dos nazis (http://www.elpais.com/articulo/ensayo/distancia/ironia/necesarias/exponer/hechos/artificio/elpepuculbab/20070512elpbabens_4/Tes).

Repito pois: os refuxiados que EL PAIS non vai mencionar nunca (e se algunha vez o fai, prégolle que mo comunique), son aqueles que poden botar por terra o mito dos bos e os malos, mito que tantos réditos lle proporciona a quenes nunca van realizar políticas de esquerda no seu propio país. Para iso, nada mellor que cortinas de fume, un malo-malísimo coma Israel a quen sempre se lle pode bota-la culpa dos erros propios e alleos.

Respecto do último anónimo, vai soar a escaqueo, pero o certo é que non teño tempo agora de entrar a refutar todos eses datos. Sen embargo, falo con frecuencia no blogue sobre a miña visión do conflicto, e probablemente acabe decindo algo sobre cada un dos aspectos que menciona. Polo tanto, pídolle desculpas, posto que xa que se molestou en escribir algo, o lóxico sería que lle respostase. Outro día, con tempo.

Santiagues, o día que se cumpla esa resolución, a primeira de todas, daquela falamos canto queira sobre resolucións da ONU. incumpridas.

Cossimo, deixei o seu comentario para o final porque creo que é o máis interesante que leo dende hai tempo.

Asi mesmo, e tendo en conta os comentarios que ás veces chegan, agradézolle o tono educado que emprega. Quen non estéa dacordo co que escribo, pode refutarme na caixa de comentarios, e estarei encantado de ler o que escribe e coincidir ou non con el.

Ben, con respecto ó seu comenatario, déixeme decirlle que eu son nacionalista, e que, polo tanto, Israel é un modelo en moitos aspectos. Sen embargo, non creo que sexa propio do nacionalismo confundir a unha ideoloxía con todo un colectivo; de feito, coma vostede saberá, o propio sionismo non é un fenómoeno unitario. Ten razón, iso si, en que hai algúns nacionalismos que, nunha total falta de respeto á liberdade de pensamento dos nacionais, identifican unha ideoloxía cun pobo; "para ser alemán, tes que ser nacionalsocialista", sería o exemplo paradigmático desa clase de nacionalismo.

Con respecto á confusión hebreo-israelí, creo que ten todo o dereito do mundo a criticar esa confusión sempre que se produza (de feito, hai máis xudeos nos EUA que no propio Israel). Aclarar, pois, que cando no blogue, no contexto de Israel, falo de hebreo ou xudeo, refírome ós que habitan en Israel, non a todos.

Unha aclaración moi necesaria; eu non falo en nome dos israelíes nin dos xudeos, falo no meu. É a miña opinión a que plasmo neste blogue. Non pretendo, polo tanto, que ningúen se sinta representado polo que digo nin polo que penso. De feito, é probablemtene haxa moitos xudeos que detesten as miñas ideas.

Xudeos ó que ningúen lle negará a súa condición de hebreos, por moito que odien a Israel. E non creo que os xudeos que critican, ou incluso detestan a Israel sexan vitimas do auto-odio, coma non creo que as persoas que descremos do marxismo esteamos "alineados".

Esa é a saída fácil; desautorizar ó de enfronte, no canto de rebatir os seus argumentos. Decir que é debil, que adoece dalgun tipo de problema de aceptación e que, polo tanto, as súas opinións non son válidas. Esa atitude é noxenta, e espero non caer nunca nesa impostura intelectual. Creo que, neste caso tamén, ten todo o dereito a denunciar esas atitudes ali onde se produzan.

O Estado de Israel é repetidamente calificado de racista, de antidemocrático e de agresor. Creo que todolos atropelos producidos polo seu Goberno ou o resto das súas institutcións deben ser denunciados e, de demostrarse que son certos, castigarse en consecuencia. Pero dahí a decir que non debe existir hai un treito. Primeiro, porque por malo que poida ser ese Estado non convén esquencer xamáis o contexto no que está situado. E segundo, porque reducir toda a súa historia á situación actual é, cando menos, abusivo.

Non foi Israel quen iniciou o conflicto, e inda a día de hoxe, mailas presións dos ultraortodoxos, a maioría aplastante da socieade israelí segue apostado polo diálogo como solución ó conflicto.

Repetirei o que xa dixen. Creo que o futuro da zona pasa pola creación dun Estado Palestino a carón do Estado de Israel. E creo que Israel debe desmantelar os asetamentos dos colonos coma mostra de bóa vontade de cara ós árabes, así como negociar coa ANP unhas novas fronteiras, xustas e duradeiras, que garantan a paz da rexión. Creo, asi mesmo, que o cese da violencia palestina é un paso previo sen o cal é absurdo falar de proceso de paz. E creo que a guerra do Líbano foi desproporcionada.

E creo, tamén, que Israel debe existir.

cossimo disse...

"...eu non falo en nome dos israelíes nin dos xudeos,...".
Eu creo que si que o fai cando condiciona o respecto por unha determinada comunidade composta por millóns de persoas á aquiescencia coas políticas do goberno dun país. Os cidadáns de Israel que eu cito no meu primeiro comentario, nunca se sentirían representados polos seus puntos de vista nin polos de AGAI (e teño a impresión de que tampouco nunca serían convidados para dar charlas en Galiza). Así que vostede non pode dicir que defende a esas persoas nin que defende a Israel. Defende, iso si, a versión oficial e propagandística do que acontece nun lugar do mundo que se chama Israel.

"E creo que Israel debe desmantelar os asetamentos dos colonos coma mostra de bóa vontade de cara ós árabes..."
Non. Debe desmantelar os asentamentos dos colonos como mostra de respecto á legalidade e aos dereitos humanos. E en todo caso, sería unha mostra de boa vontade cara aos palestinos.

Eu creo que os seus plantexamentos adolecen dos mesmos vicios que vostede censura nos dos demais. O maniqueísmo, por exemplo. É sempre o Outro (a Liga Árabe, os países veciños, o antisemitismo, o goberno palestino, certa esquerda "occidental") o responsábel de todos os males que nos vemos obrigados a inflixirlle. Por iso todo está xustificado. Ou mellor, todo é xustificable na medida en que está en xogo a nosa supervivencia. Tal e como se ten demostrado ao longo da Historia, esa inversión cínica de responsabilidades resulta terribelmente eficaz como mecanismo exculpatorio.
Vostede afirma: "Creo que todolos atropelos producidos polo seu Goberno ou o resto das súas institutcións deben ser denunciados e, de demostrarse que son certos, castigarse en consecuencia". Deduzo entón, que considera que Ariel Sharon debeu ser levado perante o Tribunal Penal Internacional, ¿non si?

Por último, as persoas, ¿non poden convivir xuntas alén de exclusivismos étnicos, adscripcións relixiosas ou sectarismos "civilizacionais"? A solución dun estado exclusivamente (ou maioritariamente) para os xudeus e outro para os palestinos ademais de descorazonadora, ¿non é absolutamente contraria á idea mesma de democracia?

Chimpín disse...

Fago meu o discurso de COSSIMO.
Un saúdo

Julicheiro disse...

Cossimo:

Eu podo defender unha ou outra política dun determinado Goberno de Israel, ou podo criticala chegado o caso. Cando digo que defendo a Israel é porque defendo que tal institución xuridico-política siga existindo, non porque concorde con todas e cada unha das políticas levadas a cabo polo seu goberno.

Respecto dos asentamentos, ten toda a razón en que o desmantelamento dos asentamentos dos colonos (e, por suposto, a non proliferación dos mesmos) é un imperativo da legalidade internacional.

De feito, un dos primeiros convidados da AGAI, o escritor Abraham Yehoshúa, membro fundador da plataforma Peace Now, insitiu durante a súa conferencia na necesidade imperiosa de levar a cabo o desmantelamento. E por suposto que será un acto de bóa vontade por parte do Goberno de Israel, a menos que vostede crea que Israel é a única parte do conflicto que incumpre a legalidade internacional.

No que respecta ó maniqueismo, en que é sempre o Outro o responsable de todolos males que nos vemos obrigados a infrinxirlle, estou convencido de que é así. Neste caso, é sempre o Outro o responsable de tódolos daños que están obrigados a infrinxirlle. E cando falo do Outro, non me refiro ó rapaz que lanza pedras contra os tanques; falo dos seus gobernantes, os oficiais ou os fácticos.

Houbo, e seguirá habendo, intención por parte de Israel para buscar unha saída negociada do conflicto, pero esa vontade nunca tivo paralelismo na ANP. Vostede mesmo está vendo o que lle está a pasar estos últimos meses a Mahmud Abbas; ó primeiro indicio de negociación, os paramilitares de Hezbolá dinamitan todalas pontes de diálogo. Hai moitos intereses en manter vivo o conflicto.

Na miña opinión, os palestinos cumpren en Oriente Medio a función da AVT na política do Estado español; son as vítimas reáis, tralas que se escudan intereses espúreos. Claro que a situación dos palestinos é sangrante, pero, quén é o responsable de que esa situación se manteña? Formulareillo doutro xeito; qué gaña Israel mantendo vivo o conflicto? Gústalle dilapidar o seu presuposto de Defensa? Ou é simple maldade?

O que vou a decir é tremendo, pero cando di que "todo é xustificable na medida en que está en xogo a nosa supervivencia", eu creo que si. Por durísimo que sexa, si. Deixando as ampliacións do seu territorio por motivos de seguridade, que deberá ser devolto cando xurda o Estado Palestino, ningún Goberno de Israel tivo xamáis intención de invadir ningún Estado árabe.

Pola contra, o obxetivo confeso de gran parte dos países árabes é exterminar a Israel; non o digo eu, pode consultar as hemerotecas. Dende o día da súa creación, a vontade dos Gobernos dos páises árabes foi arrasar Israel, situación que se mantén. E, maila todo, a sociedade israelí defende a ultranza que se pacte coas persoas que están intentando exterminalas. Entende o delirante da situación?

Se unha violencia infinítamente máis pequena, a provocada polo terrorismo de ETA, provoca as tensións intenras que vivimos no Estado español, qué non acontecería se toda Europa estivese dacordo en borrarnos do mapa, mentres que a comunidade internacional xaleaba eufórica o noso pronto linchamento? Un atentado coma o do Hipercor cada quince días, qué país o soporta? Aquí, ás primeiras de cambio, os militares xa terían tomado o poder. Non somos, nin de coña, tan civilizados, e non me van convencer do contrario. Alí, maila todo, hai xustiza, hai liberdade de prensa, e hai deputados que todalas semanas interveñen no Parlamento para pedir que se destrúa ese país. Que sociedade o toleraría? Para xulgar a Israel hai que comprender as súas circunstancias. Para criticar a Israel, primeiro hai que mirarse no espello.

Con respecto a Sharon, si creo que debería terse xulgado no Tribunal Penal Internacional. Coma tamén tería que ser xulgado Yasser Arafat. Ah, non coño, ese é "dos bós"! Vale que promoveu toda a sús vida o terrorismo contra civís, pero, qué carallo, enfrentábase "ós malos"! Ós aliados de EEUU. Pois daquela, non se diga máis; non foi un fanático sedento de sangue que condeou ó seu pobo a carecer de Estado (a Camp David me remito). Era un heroi, un bó tipo que, cousas da vida, non lle quedou outra. Un patriota que defendeu ó seu pobo por tódolos medios, por crueis que foran. Un momento, eso non foi tamén o que fixo Sharon. Quen é o bó entón? E quén o malo? Mellor dito: pódese dividir o mundo entre bós e malos?

No que respecta ó último punto, coma lle dixen ó principio, eu son nacionalista. Non nacionalista étnico, nin relixioso, nin ideolóxico. Creo que as comunidades políticas con conciencia de selo, deben dotarse a si mesmas de institucións para autogobernarse. Iso é que que é hoxe en día o pobo de Israel; unha comunidade política.

De feito, o sionismo, entendido coma movemento político xurdido co "Derjudenstaat" de Theodor Herzl, é un nacionalismo netamente laico, que sempre contou, e inda conta, coa oposición dos sectores máis ortodoxos do xudaísmo relixioso. O propio Yehoshúa é ateo, e segue considerándose xudeo. Sería algo así coma decir: "para ser galego, tes que ser católico, porque foi así toda a vida". Non; nós somos galegos, coma membros dunha comunidade política, chámese nación, chámese coma se queira. E logo, cada cal, será o que queira ser.

Resumindo; si que creo que cada comunidade política debe contar cun Estado de seu. No caso concreto de Oriente Medio, crear un Estado unitario sería, xa non só inviable na práctica, senón abertamente contraproducente. Primeiro, que cada un teña o seu Estado para que cese a violencia. E logo, dentro dunha ou dúas xeracións, xa se verá o que pasa.

Se hai cen anos algúen houbera dito que Alemania e Francia podían coexistir dentro da mesma organización política, a xente tomaríao por unha tolo. Eu, que teño unha fe infinita na capacidade do ser humano para superar traumas, confío en que, máis pronto que tarde, árabes e xudeos cheguen a ese estadio de concordia. Pero, para iso, hai que ir paso a paso.

cossimo disse...

Non se ofenda pero a súa liña de argumentación faime lembrar a victimoloxía pinochetista: o home veuse obrigado a facer o que fixo porque a alternativa era a aniquilación do país.
Non me quedou claro se ao final levaría a Sharon perante o TPI ou esperaría a que xulgaran primeiro a todos os líderes palestinos. Ou se preferiría que non xulgasen a ninguén porque no fondo, todos actuaban en defensa propia. En todo caso, gustaríame que me citase un deses atropelos levados a cabo polo Goberno israelí ou por algunha das súas institutcións que segundo vostede, si deban ser denunciados e, de demostrarse que son certos, castigarse en consecuencia.
Os seus razonamentos están cargados dun cinismo obsceno e das terxiversacións propias da mesma demagoxia panfletaria que vostede di denunciar. Israel non anexiona; simplemente toma prestado por motivos de seguridade. Os palestinos son as víctimas reais pero...de si mesmos!!!.
Ademais recorre constantemente á excusa pueril do "e ti máis" para eludir responsabilidades e xustificar o inxustificábel. Porque, onde está o límite desa espiral lexitimista? Ou é que máis ben non hai límite? Non sei, por exemplo, o uso da bomba atómica, tamén estaría amparado polo dereito á autodefensa?
A asunción dos seus plantexamentos esixe unha condición previa e inexcusábel: a total des-humanización do Outro. Afortunadamente hai moitos israelíes e moitos xudeos que non están dispostos a semellante deserción.

Preguntón disse...

Cando foi ese éxodo de Israel cara occidente?. Quizais no século I?. Veña home. Israel ten os menos dereitos sobre ese territorio que o Reino Unido sobre os Estados Unidos.

Julicheiro disse...

A comparación con Pinochet non ten ningún sentido; o ditador sudamericano alegaba que o mal estaba dentro do propio Chile, e que só mediante a purga dese "inimigo interior" se remataría cos problemas do país. Os enemigos de Israel non están dentro, nin son os cidadáns que lexitimamente critican ó Goberno.

Con respecto a Sharon, xa dixen que debería ser xulgado. E, repito, coma tamén deberían ser xulgados os líderes palestinos que fomentan a violencia contra civís, incluído o propio Arafat. Atropelos? Escolla a que queira, hai desmandes dabondo dunha parte ou outra coma para facelo.

Hai unha cousa que non lle acepto; que diga que des-humanizo ó Outro, neste caso ós palestinos. Segundo iso, para min, non serían persoas, senón unha especie de híbridos entre terroristas nihilitas e fanáticos relixiosos, o que é claramente falso. Sen embargo, para vostede, si hai xudeos bós, pero son aqueles que odian a Israel!

Mire, durante a primeira intifada (ou se cadra foi a segunda, agora non estou seguro), morreu unha media de dous palestinos por día. Xenocidio? Por bruto que sone, se Israel quixese exterminar ós palestinos, xa o tería feito. Pero do mesmo modo que cando o Goberno de España recurreu nos oitenta á guerra suxa contra ETA, e a sociedade española se virou contra o terrorismo de Estado, anque a calquera ministro de Defensa israelí se lle cruzasen o cables e decidirá comenzar unha guerra de exterminio, a sociedade israelí non lle lo permitiría nunca. Queren estar seguros, pero nunca a calquera precio. Ou é que violencia só está xustificada cando se comete contra un dos bandos?

Se todo sae ben, é posible que nós proximos meses Condoleezza Rice force unhas negociacións que senten as bases do Estado palestino. Cando cheguen as negociacións, se hai verdadeira vontade de paz, demostarase sobre a mesa de negociacións.

Di que eu argumento que os palestinos son vítimas deles mesmos. Non; os palestinos son vítimas dos paramilitares que teñen aterrada á población civil, e que boicotean unha e outra vez calquera atisbo de paz. En Israel hai deputados que proclaman dende o Parlamento que ese Estado debe desaparecer; na franxa de Gaza, tódalas semanas tirotean a persoas sospeitosas de colaborar con Tsáhal. E agora é cando vostede di que recurro ó "e ti máis". Porque, e iso xa o teño comprobado, sempre hai un "e ti máis" ante as acusaciósn que se fagan contra Israel.

O verdadeiro risco é o que vostede apunta: a espiral lexitimista, que pode levar a xustificar o inxustificable. Cal é o límite da defensa? Haberá que ir caso por caso. O curioso é que sexa tan escrupuloso cando un país se defende, e non amose a mesma a mesma indignación contra quen o ataca a mantenta.

Preguntón, abonda con premer no enlace para comproba-lo dato correcto.

cossimo disse...

En fin, engado só dous apuntes:
1. As persoas e colectivos que citei no meu primeiro comentario NON ODIAN A ISRAEL: odian os crimes que se xustifican no seu nome.
2. Non deixa de ser curioso que un afiliado a un partido supostamente de esquerdas, amose esa confianza cega nunha "warmonger" ultra-reaccionaria coma Condi.

Julicheiro disse...

A Administración Bush é o peor. Non é que confíen en Condoleezza, é que logo de duas lexislaturas tan infames coma leva o actual presidente dos EUA, coméntase que a intención do seu gabinete é deixar sentadas as bases do Estado palestino para que, ó menos, haxa algo positivo que lembrar do seu mandato. Saúdos.