1 de jan de 2007

Euskadi e a liberdade

Agora que parece que o proceso de paz está irremediablemente tocado (e posiblemente fundido) sucédense as reaccións, a favor ou en contra, de apoiar, maila todo, un proceso de negociacións conducentes ó cese da violencia en Euskal Herria. Persoalmente, espero que a parte dialogante do movemento abertzale acabe impoñendose ó sector máis violento, pero, no ámbito do factible, a pregunta é se o Presidente do Goberno seguirá adiante co escaso apoio popular co que conta neste treito. Espero e desexo que así sexa, porque non paga a pena tensar a corda ata este punto para deixar escapar esta dificil e rara oportunidade. Costou moito chegar ata onde estamos, e iso é algo que a ninguén se lle debe pasar por alto. A acción criminal de ETA complica un proceso xa de por sí dificil, pero iso non significa que, dentro do movemento abertzale non se estéa a dar o debate acerca de se continuar no enrocamento ou tender a obxetivos pragmáticos por medio da negociación. Sen embargo, son consciente de que é dificil que primen estos úlimos, e iso é o que quero cuestionarme aquí.

A pregunta é: ¿Quere ETA e o seu entramado que haxa paz algún día en Euskadi? Non me refiro a que haxa ou non paz se se cumplen os seus requerimentos, senón se están dispostos a que a sociedade vasca tome a decisión que considere oportuna sen ter que coincidir co que a ETA lle pareza correcto. A pregunta que eu prantexo, e cada quén é libre de respostala como lle pete, é ata qué punto o lexítimo dereito de autodeterminación de Euskadi é o seu leit motiv e non a causa trala que se escudan. Se queren enfrontarse ó referendo de autodeterminación ou se pretenden, pola contra, impoñer a independencia.

Un home tan pouco sospeitoso de totalitario coma o filósofo e escritor Antonio Escohotado escribiu no seu ensaio Caos y orden, dentro do capítulo La cuestión nacional, as seguintes reflexión que agora me gustaría compartir con vostedes:

"El fenómeno jurídico de que un grupo pueda constituírse como Estado soberano es indiscernible del fundamento jurídico en cuya virtud puede siempre escindirse de otro (Estado soberano), con lo cual su derecho de constitución es indiscernible de su derecho de secesión. El único límite de semejante decisión es extrajurídico, y concierne al grado de tenacidad y coraje con que proceda, pues esa decisión suscitará sin duda represalias. Pero un repaso a la historia pasada y reciente muestra que cuando este binomio se omite o niega surge de inmediato una espiral de violencia, cada vez menos discriminatoria a la hora de elegir blancos, donde compiten en crueldad separatistas y unionistas. A diferencia de otras épocas, en lo que va de siglo ni un solo de estos conflictos se ha zanjado duraderamente con una victoria militar del unionista, sellada con la rendición de su adversario."

Escohotado, no transcurso do capítulo, entra a coñece-lo caso concreto de Euskadi coma expoñento máis claro do conflicto entre nación e Estado dentro do Estado español. O intelectual madrileño comenza criticando o enconamento das posicións, e o proveito que sacan uns e outros do seu inmovilismo ("Sus verdaderos enemigos pasan entonces a ser quienes aspiran a una salida negociada, sean del bando que fueren, pues amenazan interrumpir el comercio de mano dura.") e, logo de critica-los burdos pretextos do Estado español para eludi-la convocatoria do referendo, pasa a valora-la situación dende a perspectiva vasca:

"Por otra parte, la vileza de gobiernos que enconan reivindicaciones nacionalistas - en vez de darles curso, mediante los oportunos plebiscitos- no asegura que esa reivindicación sea justa, o siquiera argumentable con verdaderas razones. En el caso vacos, por ejemplo, a la siempre legítima aspiración de autogobierno no sólo se engancharon los tradicionales intereses caciquiles de cualquier región, sino ingredientes tan exóticos como el racialcatolicismo de Sabino Arana y el marxismo-leninismo de ETA. Da una idea de ello que las juventudes nacionalistas, representadas por Jarrai, rechazaran al principio el único brote libertario eficaz y espontáneo acontecido en Euskadi y el resto de España - el movimiento de los insumisos ante una recluta militar forzosa- como traición a la disciplina revolucionaria. Encomendándose primordialmente a la nitroglicerina, el combinado de comunismo albanés y aranismo no tardó en producir formas de autosabotaje, como la "irrenunciable" aplicación de la independencia a Navarra (..)"

Prosegue Escohotado a súa análise da situación na confrontación que ás veces se prantexa entre nacionalismo e cosmopolitanismo que "la reivindicación vasca no se opone en principio al ideario cosmopolita, sino tan solo al ideario indiscutiblemente etnómano del gobierno español, basado durante más de medio milenio en una autoridad que claramente es y se pretende "guardiana de la identidad colectiva". Comparado con otras reivindicaciones independentistas - como la catalana-, el independentismo vasco rebosa "etnomanía", pero no hay a priori el más mínimo roce entre nacionalismo (un espírito particular que reclama autogobierno) y cosmpolitanismo (un espíritu que aspira a hacer respetar la dignidad humana en todas partes)." Así, o problema de lexitimidade non viría do obxetivo senón do método.

O futuro de Euskadi pasa irremediablemente pola convocatoria dun referendo de autodeterminación. O feito de que o empecinamento de ETA dificulta ese chanzo é demasiado evidente coma para pasarlle desapercibido ós propios membros do autodenominado Movemento de Liberación Nacional Vasco. O Estado español, con tódalas súas taras, non é actulmente un rexime totalitario de corte fascista, senón un Estado democrático e de Dereito, no que é posible articular medios pacíficos co obxetivo de convencer á maioría dos membros da socieade vasca das bondades dunha hipotética independencia. Unha vez que esa vontade maioritaria sexa clara e inequívoca, ningunha Constitución do mundo pode pór freno ás aspiracións de autogoberno dunha comunidade política. Xa para rematar con Escohotado: "Otra cosa es que llegue a convocarlo (o referendo), porque -fuera de las elecciones- cualquier consulta desagrada a la clase política, y en este aspecto nacionalistas y no nacionalistas coinciden de lleno: unos para no sentar precedente, otros para mantener intacta la ilusión de una posible victoria."

Nestas horas baixas parar o proceso de paz convén facer algunha reflexión ó respecto de porqué falla sempre o diálogo coma forma de solución deste conflicto, pero máis urxente é que, o propio mundo abertzale (¿as 200.000 persoas que votaban HB?), aquelas persoas que consideran que a autodeterminación é un obxetivo non só lícito senón desexable, desautoricen de maneira clara a quen, erixíndose como portavoz e gardían da esencia euskaldún, se empeña en boicotear unha e outra vez un proceso que só compete ó conxunto da cidadanía vasca.

4 comentários:

A.G.A.I. disse...

Non as comparto porque son dos que pensa que a "negociación" continua. Os mecanismos polos que actua ETA (mellor non mencionar a ese apéndice lastimosamente dependente e carente da máis mínima autonimía de actuación), os menanismos son así. Presionar con 800 quilos. Xa o IRA fixo algo semellante e pouco despois chegaron os acordos do Venres Santo. Confio que en Euskal Herria sexa semellante.

Deixo aquí as 10 reflexiós de IA sobre o atentado:


MIS DIEZ REFLEXIONES ANTE LA BOMBA DE ETA EN BARAJAS. POR IÑAKI ANASAGASTI
La bomba de ETA en Barajas del sábado 30 de diciembre, me produce estas reflexiones:

1.- No se ha podido llevar peor este proceso de paz por parte de Rodríguez Zapatero. Parlamentarizar un alto al fuego definitivo, una rendición sui géneris, que eso es lo que era y debería haber sido, permitiendo todo lo que ha permitido (manifestaciones, kale borroka, ruedas de prensa diarias, quema de autobuses, robo de pistolas), es de nota.

2.- Toda las balandronadas de la gente de Batasuna, todos sus desplantes, el echar todas las culpas a los demás manteniendo un gran silencio y justificación ante la kale borroka, expresan mejor que nada una situación de dependencia: ETA no les tiene en cuenta para nada y ellos solo actúan en función de lo que ETA les deje. Anoeta visto así ha sido un camelo.

3.- Los medios de comunicación no han ayudado a nada y han jugado un papel perturbador. Han dado un protagonismo excesivo al mundo de la violencia que ha hecho que día a día se hayan ido envalentonando y al final la espiral se bloqueó y explotó.

4.- Está claro que no hay un liderazgo moral en ese mundo de la izquierda radical que no es abertzale. ETA manda y dirige un cotarro totalitario según el cual o les das la razón en todo o rompen la baraja. Que quede claro para futuras y ojalá prontas experiencias.

Lo que hemos visto de salvaje en la actuación de Txapote y de Agirre en la jaula de cristal ejercitando una violencia primitiva, la huelga de hambre hasta las últimas consecuencias de Iñaki de Juana, el intento de quemar vivos a dos policías, su insensibilidad ante el dolor ajeno, nos ilustran que estamos ante gente que no son como usted y como yo. Ese mundo es otra cosa. Y el Gobierno ha actuado ingenuamente y bobaliconamente ante ellos. ¿Se acuerdan cuando decían los socialistas que había que eliminar los escoltas?. Menos mal que Balza es mucho más inteligente que todos estos aficionados.

5.- Cuesta creer que se rompa nuestra teoría de que no tiene que haber ni vencedores ni vencidos. Pero uno se queda perplejo con esta gente totalitaria y fanática que o les das la razón en todo o ponen 500 kilos de explosivos en una bomba en Barajas. Ante esto ¿Qué se puede hacer?. Desde luego no reírles las gracias y no hacerles ni caso mientras no se lo tomen en serio.

6.- Yo si estuviera en el lugar de Zapatero, hubiera cesado fulminantemente tras la bomba a Pérez Rubalcaba y al Jefe del CNI. Le han hecho hacer un ridículo espantoso. Cuando él hablaba en Moncloa de que la cosa iba bien, y el año que viene estaría mejor, los de ETA estaban poniendo la bomba en Barajas.

7.- Otegi, Barrena, Permach, y toda esa cuadrilla de cantamañanas, a pesar de lo que digan, no tienen nada que ver con Gerry Adams y Alec McGuiness. Lo mismo que el cura Alec Reid que el pobre no se entera de lo que pasa aquí ni de lejos. ¿Porqué son tan irresponsables, inmaduros, carentes de personalidad e imbéciles, los dirigentes de Batasuna en haber desaprovechado una ocasión única gracias a Zapatero, para que entraran en las elecciones?, ¿Son tan tontos que creen que con el PP van a estar en mejor situación? .

9.- ¿Por qué se les ha justificado todo, como robar pistolas, tratar de quemar vivos a policía, calcinar autobuses, intimidar al personal a cuenta de esa bobada repetida de que esto va a ser largo, duro y difícil? .

10.- Alguien tras esto, que ojalá se renueve pronto, terminará dándose cuenta de una vez por todas, que estamos ante totalitarios, sin alma, que de abertzales no tienen absolutamente nada y que solo quieren imponer sus fascistas puntos de vista. ¿Dejará alguno de ser tan ingenuo?.

Finalmente y aunque suene pedante, todo esto lo vengo diciendo desde aquella majadería supina de Zapatero de Parlamentarizar en marzo todo el proceso sin tener los cabos atados. Lo llevo escribiendo desde entonces, casi diariamente y se lo dije personalmente al propio Zapatero y a Alfredo Pérez Rubalcaba. Desgraciadamente a ciertas gentes no les gusta escuchar que les digan lo que es evidente. Y evidente es que ETA nunca tomó la decisión de dejar las armas.

Julicheiro disse...

Grazas por acerca-las reflexións de Anasagasti. Eu salientaría a súa crítica á sumisión do movemento abertzale a ETA, e a súa consecuencia máis lamentable: a falta de interlocutores válidos e cun discurso propio, e non eses rapaces dos recados que son Otegi e compañía. Saúdos.

Anônimo disse...

Escohotado.org
;-)

Julicheiro disse...

Menuda honra! Por favor, volte cando queira; non se imaxina canto o teño lido...